Pinceladas de loco dibujando cuadros cubistas
By Zero Kelvin • feb 7th, 2009 • Category: En horizontalUn ron cooler, una mujer hermosa, dos cosas que ansio, siempre que las tengo en mi mano, paladear en trago largo, despacio, dejando que se deshaga la frialdad al tacto de mi mano.
Y mientras me acomodo en el asiento, en ese lugar de la esquina entre Aribau y Mallorca donde puedo saborear ambas cosas, reviso con mi acompañante las diversas facetas de nuestras visiones en común. Y le cuento mi visita al VanGogh para decirle como me encantan las pinceladas del loco o le explico que los girasoles fueron pintados para adornar la habitación en que quería recibir a Monet, de quien estaba enamorado. Y me replica con Kandinsky y su abstracción de inicios del siglo XX, sus composiciones e improvisaciones. Y a la vez me dice que la enamora Munch y su desesperado grito. Y mi turno con el cubismo, con esa realidad vista desde seis puntos de fuga para confluir en un solo lienzo. Matemática del espacio, versión diédrica de la realidad plasmada en retales.
Tiempo que pasa deprisa, entre conversación, entre guiños, entre labios contra labios, caricias de lenguas y nuestras manos dibujando la ternura por entre nuestro cabello. El tiempo necesario para saber que es demasiado, que las prisas nos acucian, que el contacto no es completo hasta que los cuerpos de ambos se conviertan en un amasijo de miembros unos contra otros.
Y ya en casa se desata la creación. Caricias apresuradas, sonrojos que empañan las gafas. Mis manos toman su cuerpo, para tratar de convertilo en obra propia, ni que sea por el corto periodo de tiempo en que será para mi. Deslizo su ropa sobre su piel mientras ella permanece mirándome, con los ojos en crudo que colorean la ternura y ensalzan su propia vergüenza.
-No me mires -me dice, acongojada- apaga la luz
-Quiero verte, quiero sentir tu mirada mientras estamos juntos -le replico
Y acepta, a regañadientes, que pueda observar su cuerpo mientras lo beso, mientras me apodero de sus pezones con la lengua y los mordisqueo, mientras mi boca atraviesa todo su cuerpo para acabar apoderándose de su sexo mientras su mirada suplica que la trate con la fragilidad que me demuestra.
Y la poseo, sin remisión, sin resquemores, pero a la vez con el extremo cuidado de quien trata a algo tan valioso como delicado. Siento como se deshace en mis brazos a la vez que me pide todo lo que yo puedo darle. Con la pasión del primer encuentro y la curiosidad de los desconocidos, sigo en ella, mientras sonrio, mientras busco su oido para contarle cosas abstractas, palabras de kandinsky que dibujen la sonrisa en sus ojos y esa niña, que quiere salir, lo haga a través de sus pupilas.
Y nos deshacemos juntos, entre risas, entre que van a decir tus vecinos, cállate que te van a oir y no golpees el cabecero. Deseo contenido convertido en hilaridad escandalosa. Risa. Satisfacción. Para volver a la ternura que el solo roce de su piel provoca en la mia. Y acomoda su espalda contra mi pecho.
-Abrázame -me pide
Y, queriendo ser VanGogh, la agarro por detrás sujetándole las manos y apretándola contra mi pecho. Así mientras pasan los minutos la voy besando en los hombros, en la espalda, en el cuello discontinuamente como las pinceladas del loco, pero dibujando cuadros cubistas. Porque al fin y al cabo, todos tenemos nuestros múltiples puntos de vista, nuestras visiones encontradas de la realidad, a veces contradictorias, que, como en los cuadros de Picasso, tienen que confluir en un solo lienzo, que resulta ser nuestra vida.
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Se está tirando a una cuatro-ojos intelectualoide que folla con la luz apagada????
Que mal está el mercado….
se supone que se ha quitado las gafas … y ese movimiento de dejar las gafas en la mesilla tiene una tremenda carga erótica … es sinónimo de total entrega…
los golpes en el cabecero ya son algo más … rústico …
Lula
Creo que su comentario está fuera de lugar. Teniendo en cuenta que tengo miopia de 1 dioptria y que la conversación narrada es cosa de dos personas ¿Me considera un cuatro-ojos intelectualoide?
El mercado está fatal, no se lo niego, lo salvan según que gente. En mi caso, cuatro-ojos intelectualoides capaces de hablar de arte abstracto, impresionismo o entender que los ingenieros tengamos predilección por el cubismo debido a que se trata de visiones desde diferentes puntos del espacio plasmadas luego en una sola perspectiva que es la tela.
Y no, no le voy a explicar si follo con la luz encendida o apagada. Cuando sea mayor igual sí. Cuando madure y entienda que a la gente se la mide por según que baremos que no tienen nada que ver con si son miopes o son tímidos. Además le diré que las “intelectualoides” me ponen.
Oswing
A veces me sale el lado gañán heredado de las tierras de los monegros.
Oups
Esto… era broma, hombre!
Lula
Por esta vez pase… pero vaya usted estudiando a los pintores de los siglos XIX y XX si quiere tener posibilidades de, quizás, algún día, yo la acompañe ni que sea a una exposición en el Thyssen.
Releyendo el post me reafirmo en la distinción entre “idioma” y “lengua” (como artilugios para conquistar) que matizaba ante un comentario de Duquesa en otro rincón de esta casa …
Estimat Oncle
El otro día, en clase de escritura creativa se dijo, y cito palabras textuales, que “la novela te gana a los puntos mientras que el relato lo debe hacer por K.O”.
Esta lección yo la tengo aprendida en la vida; el uso del idioma me permite ganar a los puntos a una hermosa mujer, pero cuando saco la lengua la dejo knock out.
¿Van Goh estaba enamorado de Monet? yo pensaba que era de Gauguin
muy erótico
a mi la pintura me encanta, frente al ordenador tengo a Franz Marc “el sueño”, pero ni soy intelectual ni llevo gafas, (que me operé de 4 miopias)
Duquesa
En cuanto a estilos pictóricos me fascina el cubismo, no lo puedo remediar. Eso de coger la perspectiva desde seis puntos del espacio para plasmarla luego en un solo plano… me parece muy ingenieril, que quiere que le diga.
En cuanto a técnica, las pinceladas de VanGogh me fascinan. Me parecen impulsos. Por eso en este escrito lo asocio a cuando estas con alguien y, por las buenas, le das un beso, o la acaricias. No sé, eso es una pincelada del loco, por decirlo de alguna manera.
Lástima que nadie haya hecho cubismo a pinceladas. Bueno, literalmente hablando. Como siempre, este post está basado en mis vivencias. Así que se puede decir que he pintado de esa manera. Y me encanta, por otra parte.
El cubismo me encanta, pero todavía me gusta más el color y la fuerza de los cuadros expresionistas e impresionistas.