Zero Kelvin

Huellas de unos dedos congelados

Ligar en internet

By • sep 24th, 2008 • Category: Monólogos a Concurso

Hola, buenas noches, no veo a nadie conocido (mirando entre la multitud), probablemente ustedes no me conozcan porque realmente salgo poco. Me dedico a la investigación y claro soy el prototipo de rata de biblioteca: paso el día con la nariz enterrada en los libros, escucho música clásica, cobro una mierda y follo en consonancia a mis posibilidades económicas; con una mano adelante (en posición masturbación) y otra… En fin, pero esto son temas particulares que no vienen al caso.

De todas maneras esto último estoy dispuesto a que cambie. De hecho he empezado a chatear por internet con la esperanza de ligar. Pero claro no me está siendo nada fácil. Para empezar me he tenido que poner un mote que le llaman Nick y he dicho, como que soy comunista y ateo, me pondré Stalin que es un nombre como con carácter; el resultado es que ni Dios quiere hablar conmigo. Dado la falta de éxito lo cambié y pensé en algo mas entrañable y ahora me llamo Wojtila, pero si antes no charlaba con nadie ahora, sobre todo desde la canonización de Escrivá de Balaguer, sólo me habla la gente del Opus -en especial una pesada que se llama Ana que dice que se arrepiente por no se que de armar la de Dios es Cristo con una rama de perejil- que no hacen más que preguntarme por la salud y claro de follar ni hablar que es pecado.

En fin, que ahora ando por la red buscando una ciber-novia. La gran dificultad es que la red no es como la Casa de Campo que puedes pedir una morena, alta, con enormes pechos y pubis rasurado, sino que has de confiar en que quien esté al otro lado sea honesto. Tú empiezas una conversación con una tía, ya sabes, preguntando… ¿Qué tal? ¿De dónde eres? No le preguntas si estudia o trabaja porque si está chateando a las 11 de la mañana es lógico pensar que no hace ni lo uno ni lo otro. Todo lo más, le preguntas ¿Chateas mientras estudias o mientras trabajas? y luego ¿Tienes novio de 2 metros y es culturista? Porque tampoco es cuestión de ponerse a malas con alguien así. Y sigues con esas cosas que intentas hacer para aproximarte, y de repente, surge la que parece ser la chica ideal, es decir te asegura que es morena y alta. Lo de las tetas aún puedes saberlo preguntándole las medidas, aunque yo soy partidario del método tradicional… es decir, la medición directa, a palmos si puede ser… (colocando las manos abiertas hacia delante) pero ya la cuestión del pubis rasurado, ya me dirás tú quien tiene narices a preguntárselo… sobre todo si te ha dicho que tiene un novio culturista. Y os preguntareis… ¿Por qué sabes que es la tía ideal? Pues muy sencillo: porque resulta que vive lo suficientemente cerca para salir el sábado por la noche y lo suficientemente lejos para no saber que en realidad no eres un alto ejecutivo del Banco Sabadell.

Pero cuando quedas con ella para el fin de semana te asaltan unas cuantas dudas que te martillean la cabeza… ¿Será verdad lo que me ha dicho? ¿Realmente sabe recitar la Eneida de memoria? -porque lo cierto es que en el chat dices cada gilipollez…-. Es morena pero… ¿Se parecerá a Cindy Crawford o a Yola Berrocal? ¿Estarán caducados los condones que compré para cuando las olimpiadas del 92? Y te vas poniendo nervioso de tal manera que llegas el sábado por la noche hecho un flan. Porque claro tú quieres caerle simpático a esta tía para ver si luego la que cae es ella. Mi amigo Darío tenía un plan para estas cosas, que llamaba el plan de las 25: consistía en coger 25000 pelas, irse a la Casa de Campo y entonces no tenía ni que caer simpático, follaba siempre. Pero bueno ese era otro estilo.

Lo cierto es que tuve suerte, es decir la chica realmente estaba bien -si no fuera por una ingobernable mata de pelo- y además le caí simpático. Así que acabamos la noche en mi casa (ya le había dicho que me inclinaba por la decoración minimalista, por si las moscas). Y entones te llega el siguiente paso ¿Estaré bien? Porque claro uno hace ya un tiempo que no ha hecho practicas de tiro… Aunque yo, modestia aparte, siempre he dicho que en la cama soy como una especie de híbrido entre cowboy y compresa; rápido en desenfundar y fino y seguro a la hora de disparar. Así que te pones en faena con un tesón, una constancia… vamos que en vez de excitarle el punto G eres capaz de excitarle íntegramente todo el alfabeto cirílico y en orden inverso si hace falta.

Pero, a la mañana siguiente, si todo ha ido bien, tú sientes remordimientos, porque claro le has contado una serie de trolas sobre tu puesto de trabajo en la torre Mapfre y tal, y ahora ella, que es analista bursátil del Chase Manhattan Bank, pues igual se toma a mal que tú seas doctorando en la facultad de biología. Y te preguntas si tu Tesis Doctoral sobre las papilas gustativas del escarabajo pelotero estará a la altura.

Pues bien, al final le sueltas la verdad y claro, resulta que ella es becaria en el departamento de marketing de García Hermanos Filtros de Automoción, así que tienes que romper. De todas maneras tampoco me costó demasiado después de ver toda aquella pelambrera, además tampoco tenía tantas tetas, que se las medí.

En fin les dejo que voy a ver si me conecto a la red un rato. Buenas noches.

is El último punk que saltó de Putney Bridge
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